Dignos de ser amados

 Inmediatamente despues de  que falleció la abuela, me abrumaron un monton de preguntas que nunca se me habían ocurrido, pero que de repente necesitaban una respuesta urgente.y una de ellas era saber el por qué mi abuela me quería.

No recuerdo a quien tenía enfrente en el momento en que aquella pregunta se coló en mi mente y la dije en voz alta sin pensarlo "¿por qué mi abuela me queria?, pero si recuerdo que la respuesta fue algo así como "uf, cuanto trauma". Pero la duda me habia descolocado primero.

Porque me quería. Es una certeza de las pocas que tuve a lo largo de mi vida, mi abuela Juana y mi abuelo Luis me querían. Pero me querían siempre, de lunes a domingo, a la mañana, a la siesta y a la noche. Estuvieran enojados o no conmigo, así me hubiera portado mal o sacado malas notas ellos me querían igual. Eran mi hogar, mi lugar seguro en el mundo. Pero nunca me puse a pensar el por qué.

Yo soy el hijo del medio, con muchos hermanos y muchísimos primos. No era ni iba a ser nunca el favorito de mis padres, más bien fuí su karma. No era el favorito de los docentes y era un poco muy raro en el colegio y en todo lados para tener amigos.

Incluso en la casa de mis abuelos maternos no sentía una diferencia particular. Mis abuelos nos querían un montón pero casi igual para todos. Mi abuela era la manifestación de la justicia en la casa, a veces incluso por encima de mi abuelo que era Abogado pero con un lado demasiado blando para la mano dura. Mi abuela Gladys nos amaba a todos los nietos hasta el colmo de la melosidad. Pero ahí siempre era un nieto más.

De repente esa tarde senti que necesitaba esa respuesta, quizas de ella dependia el exito de mis vinculos para lo que me quedaba de vida, si lograba entender que habia echo para generar un amor tan duradero e invariable. 

¿Por qué era? ¿Era por todo el tiempo que había pasado ahí antes y después del colegio, ya que quedaba cerca para ir y volver caminando? ¿Era porque cuando nos mandaron a practicar taekwondo, también quedaba cerca y eran mis abuelos quienes nos llevaban y traían a mi y a mi hermano? ¿Era acaso la sumatoria de todas esas horas juntas? Suena incorrecto o incompleto creer que el amor nació de eso,  porque en realidad todos pasamos mucho tiempo ahi, en ese patio, en esa mesa.

¿Era acaso que la abuela me quería por el tiempo que vivimos juntos entre que terminaba el colegio y los primeros años de la facultad? Cuando todos los días teníamos una danza dispareja entre sus muchos años de experiencia y mañas, y mi juventud rebelde y malacostumbrada al choque. Aquellos días donde yo era el máximo oyente de sus historias, mientras hacía los quehaceres que me pedía mientras recibia sus indicaciones. En la casa de la abuela todo tenía su rutina, su música. Las plantas por ejemplo, se regaban con el agua que se había juntado de la lluvia en el tanque viejo, pero tenía que ser a la tarde-noche para que las raíces tuvieran tiempo de absorverla. Si las regaba a la mañana temprano durante el día se evaporaba y debían regarse dos veces. Cuando llovía habia que correr a tapar el lavarropas, poner los baldes para que se carguen de agua, cerrar el galpón, entrar el tender, abrir la puerta del patio pero cerrar la reja, abrir solo dos persianas de la ventana para que corra el aire. Cuando se cortaba tambien la luz la abuela podia estar ahí las horas que quedaran ,en la oscuridad, sentada mirando por la ventana del frente que daba a la calle, viendo llover. Y cada tanto ver pasar un vecino corriendo para chismear si tenía luz.

Pienso que quizas la abuela me habia empezado a querer más desde ahi.  Entonces el amor estaba dado por la convivencia, por mi nivel de utilidad que podia tener en la vida para alguien.

Pero tambien me suena incorrecto, porque yo sé que la abuela ya me quería antes que eso. Justo por esa razón que me animé y le pedí por favor irme a vivir con ella para escapar de mi infierno.

Quizás la abuela me quería por los chistes tontos que le hacía de chico, quizás eran mis ocurrencias raras que alejaban a mis compañeritos lo que a ella si le gustaba. Quizás donde todos vieron un problema de aprendizaje ella vio un desafío. ¿Entonces eso es el amor? ¿Alguien más vulnerable que tú al que puedes ayudar?

Nunca se me ocurrió preguntarle. Me conformaba con saberme respaldado por su lado siempre, sin importar qué.

Y sin embargo, cuando la persona que tengo enfrente hoy,  mucho tiempo despues, dice algo como "no merezco ser amada, porque no hice nada digno de merecer el amor de nadie" me parece la frase más estúpida y carente se sentido que jamás escuche en la vida. Hasta me hace enojar. 

-"La gente no te ama por lo que haces o dejas de hacer, te aman porque aman lo que sos, lo que ven en vos"- respondo sin saber bien para quien.

-"Pero yo no quiero que me quieran, me hace sentir culpable, no soy suficiente" - me responde ella con los ojos cargados de panico, como quien descubre de golpe una deuda enorme en la tarjeta de crédito.

-"Que la gente te quiera o no, no es tu desicion. Es de ellos y escapa de tu control, vos solo podes actuar en consecuencia a ello" ...  ¿que estoy diciendo? ¿Desde cuando esta esto en mi cerebro?

En alguno de mis viajes la verdad me alcanzo y no le preste atención.

"¿Y por qué querías vos a tu abuela?" Me preguntó mi terapeuta el mismo día que yo fui a plantearle mi nueva duda existencial. Yo me acomode en la silla para destrabar el nudo en mi pecho y lo pensé un buen rato. "No sé...por muchas cosas en realidad pero ninguna en particular...osea, la quería por esas cosas pero aún cuando todo eso ya no estaba... no podía evitar quererla". 

"Quizás eso sea toda la respuesta no te parece?" dice él con uno de sus caracteristicos ademanes en los que cierra un libro imaginario."Pero esa respuesta me deja sin la formula de por qué alguien me amaría" me quejo yo en resignacion. "Y es que todos te van a amar por algo diferente".

En realidad los dos sabemos que eso yo ya lo sé. Pero van a ser necesarias muchas experiencias hasta llegar a este momento en que le digo a mi amiga completamente convencido de que no existe tal cosa como "merecer" el amor. Todo eso es parte de un sistema fallido de castigo y recompensa que a muchos nos inculcaron. Donde el premio eran las palabras dulces y los abrazos.

Porque el amor verdadero, como todas las emociones, en realidad se da sin causas ni razones lógicas para el cerebro. Tu propia existencia. Tu forma particular y única  de ser es digna de ser amada en sí.

Y quizas con mi abuela pasaba lo mismo.  Quizas si hubiera tenido la oportunidad de preguntarle no hubiera tenido una respuesta concreta para darme. Me amaba y ya.

Porque por más que nuestra mente lo intente, no todo puede o tiene que ser racionalizado. Quizas en un mundo donde cada vez hay más listas en todos lados, que te dicen a quienes deberias odiar y por qué razones. En más importante recordar que para amar a alguien sinceramente, no necesitas ninguna.




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