Hacer patria, ser familia
Mi abuela solía decir siempre una frase como resorte automático al final de cada historia o anécdota. Ella suspiraba y decía "pero bueno, así es la vida, triste y jodida". Yo nunca entendí cual era su origen o vínculo con dicha oración y siempre me parecio algo pesimista, incluso cuando yo mismo empece a repetirla por costumbre. Las primeras noches de mi viaje, sólo en mi carpa en Caa catí no podia parar de pensar en ella, y tampoco de preguntarme qué estaba haciendo yo allí ¿qué diantres estaba buscando probarme a mi mismo o qué verdad venía a buscar? El camping municipal era un sitio bastante familiar destinado a los locales o visitantes cercanos, por lo cual mi presencia solitaria desentonaba demasiado con el ambiente. Mis vecinos eran de lo más diversos, yo los miraba y escuchaba desde lejos tratando de no llamar mucho su atencion para evitarme conflictos. Había grupos que todos los medios días venían a celebrar cumpleaños infantiles en el balneario y tenían una quincena...